Estoy caminando en la oscuridad y mis piernas se debilitan como frágiles ramas que caen sin poder sostenerse más, ante este viento que sopla cada vez más fuerte y que no permite seguir adelante...
Hay neblina que no permite ver mis pasos, que no permite ver mi camino...
Hay árboles que se agitan como el viento les ordena y este camino lleno de lodo que cada vez me esfuerzo más por andar...
Pero después de todo, llegaré al final de este bosque de penumbras y desesperación gracias a tu voz que aún conservo en algún lugar de mi ser...
Gracias a tus ojos, que me dan luz y que aún recuerdo en mi intranquila y perturbada alma...
No dejaré de andar mis pasos hacia ti...